Portadora de Intenciones


Nada es casualidad todo tiene una razón de ser. A veces cuando nos inspiramos no necesariamente tiene que ver porque estábamos sentados meditando, sino que la inspiración también puede surgir del dolor.


El dolor, es una sensación tanto física como emocional y en ocasiones no van de la mano, es decir, el dolor puede ser solamente emocional. No así cuando es físico, puesto que cuando hay un dolor por haber tenido un golpe en alguna parte de nuestro cuerpo, forzosamente las emociones se sensibilizan y se puede reflejar en llanto y un moretón.


Cuando el dolor es emocional, porque nos dieron una noticia que nos desestabiliza, como la muerte de algún familiar, o la separación involuntaria de seres amados, el dolor se dispara desde nuestra psique. Y voy a leerme contradictoria, pero se refleja en nuestro cuerpo con una piel posiblemente erizada, temblores, a veces se siente que arde el cuerpo o hasta un desmayo por la impresión de la noticia que provocó el dolor.


Suena contradictorio porque al inicio dije que no van de la mano, dolor físico con dolor emocional. Ahora me explico, el dolor físico nos pone tristes, nos deprime, nos detiene pero el dolor emocional, a pesar de sentirse en el cuerpo en el momento o momentos en los que recordamos lo que nos sumió en ese padecer, no duele todo el tiempo como un golpe en una pierna.


Ciertamente escuchamos decir que duele el desamor, que duele hasta los huesos, pero aun así podemos seguir moviéndonos sin problema. A menos de que hayamos sufrido tanto que el dolor sea tan profundo que nos sumamos en una depresión que nos deje tirados. Pero el dolor emocional no nos tumba si tenemos la voluntad y libertad para enfrentarlo.


Una nueva posibilidad surge ante las adversidades, por eso digo que nada es casualidad. Hace tiempo tengo un dolor muy profundo, que me ha tumbado en varias ocasiones y me ha hecho replantearme mi existencia y mi razón de ser.


Me he sentido perdida y cuando de plano no puedes ni siquiera encontrar ayuda en lo que sabes hacer, es preciso buscarla en terceras personas que te encaminen y te den un empujón. Cuando la tristeza es la que produce el dolor, no ves con claridad y ni siquiera te puedes agarrar de Dios porque no entiendes qué quiere de ti. Por eso están los profesionales de la salud que ayudan a paliar el dolor y entender dentro de lo inexplicable para poder darle un sentido a ese padecimiento.


La plenitud está en nuestra forma de vivir diariamente y no radica en las circunstancias, es decir, no recae en si eres una profesionista exitosa o si eres una celebridad, tampoco recae en si eres madre o padre o si estás casado o no. Ni si eres millonaria o pobre. La plenitud tiene que ver con el diario vivir, en vivir para la eternidad.


WOW suena tan profundo y tan inalcanzable. Vivir pensando en que cada día que pasa, cada cosa que hagamos hará eco en la eternidad y queremos que sea un eco que trascienda, que sea pleno. Lo que hagamos que deje bienestar y si las circunstancias no nos permiten en ese momento desempeñarnos como quisiéramos, entonces está en nosotros darle la vuelta y continuar.


Eso he aprendido a consciencia con ayuda de personas muy valiosas en mi vida, pero ellas sólo han sido las herramientas que me llevaron a recordar que todo está pensado para llegar a Dios. Así como lo oyen, así de fuerte y de real. Estas personas fueron mi merthiolate, fueron mi curita, mi agua oxigenada para poder continuar y entender que si vivo de cara a Dios me da plenitud, pero no la que yo busco sino la que Él espera de mi.


Y lo primero que esta coincidencia hizo que hiciera, es entender que Dios me ama y que así como lo hace espero poder amarlo yo también. ¿Cómo hago si no lo veo? ¿Cómo te amo mi Dios si no estás aquí para adorarte? ¿Qué es lo que más amas en este mundo? A la humanidad. Entonces, a través de las personas te voy a amar, a través del dolor que otros tienen como yo y así te voy a agradar para que te sepas amado.


Haciendo lo que más me gusta hacer porque implica esfuerzo físico pero también mental y sobre todo espiritual. Haciendo deporte, porque cuando me preparo para una prueba debo de ser disciplinada, y no solamente es el día de la prueba sino es todo el entrenamiento que implica tenacidad.


Me he vuelto portadora de intenciones, cada kilómetro tiene una razón especial de un hijo tuyo que necesita tu consuelo y yo entrego mi tiempo, esfuerzo y habilidades para que si está en tu voluntad escuches sus plegarias.


Porto intenciones de mis semejantes para que a través de tu madre María te lleguen con dulzura y esperanza. Desde que hice el Ironman de media distancia en Cozumel y a partir de ahí, lo que he competido ha tenido el proyecto de portar necesidades de otros que no solo sean las mías.


Mucha gente me ha contactado para agradecer y no sólo eso sino que también se dicen inspirados para replicar este movimiento que apenas comienza. ¡Quieren ser portadores de intenciones!


¡Únete y seamos plenos a partir del amor que demos como humanidad, llevando el mensaje a través de la madre del Creador de todo lo que nos rodea!


@portadoradeintenciones

www.portadoradeintenciones.com (en construcción)









Atleta por amor
Ale Diener Portadora de Intenciones

85 vistas2 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo